El Eixample barcelonés lleva tantos años concentrando una oferta gastronómica diversa e interesante, que ha logrado posicionar a este barrio como una de las grandes Mecas de peregrinación culinaria. Diría que de esas pocas que todo amante de la buena mesa ha de visitar con cierta frecuencia sea de donde sea, debido a que aquí de vez en cuando se encuentra aquello que tan solo alcanzan unos pocos: vanguardia. En mi caso he de reconocer que siempre que tengo oportunidad, dejo caerme por allí para disfrutar (nunca mejor dicho) de los locales que más interés me generan. Y Gresca sin duda, pertenecía a este club. Dos espacios son los que conforman la propuesta de este céntrico restaurante ubicado en la carrer de Provença. Ambos se nutren de una cocina vista que se encuentra al fondo del local y de una bodega francamente interesante que se hace fuerte en la oferta de vinos naturales. A la izquierda tienen la propuesta más informal: taburetes altos, mesas sin mantel y una carta de tap...
"Alexis Soyer"
barcelona
crítica
Hedonistas
Rafa Peña
restaurante
