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La velocidad de los egos

La velocidad de los egos

Vivimos tiempos en los que los egos parecen haber tomado el control absoluto de la conversación pública. No hablamos ya de la legítima autoestima o la búsqueda de reconocimiento; hablamos de egos hipertrofiados, contaminados por la política, que convierten cualquier interacción en un campo de batalla polarizado. Y en el espectáculo mediático, donde el ruido se premia más que el contenido, estos egos no solo chocan: se alimentan unos de otros. El caso de Jorge Martín, Pablo Motos y David Broncano es un ejemplo perfecto de esta dinámica. Lo que pudo haber sido simplemente una entrevista cancelada se convirtió en una polémica que rebasó las fronteras de un plató para entrar de lleno en el terreno político. De repente, El Hormiguero es tachado de conservador, mientras La Revuelta se asocia a una narrativa progresista. Pero esto no es una cuestión de bandos ni de ideologías. Al final, lo que queda expuesto es algo mucho más viejo que cualquier discurso político: la competencia entre pr...

The end of the f**king world, lo efímero siempre fue mejor

The end of the f**king world, lo efímero siempre fue mejor

No nos engañemos, históricamente el mundo de las miniseries siempre ha pertenecido a las comedias fáciles y de pastel. Hemos de reconocer que este es un formato en el que por norma se pondera más por la cantidad que por la calidad, y que aún así logra captar casi sin esfuerzo alguno a esa mayoría de público que prefiere evitar los sobresaltos de las grandes tramas en horas de sosiego a pesar de su evidente falta de frescura y esa abusiva redundancia alrededor de desgastados clichés que personalmente me hastían sobremanera. Referencias de innegable éxito como Modern Family o The Big Bang Theory (hoy todavía vigentes), han caído en mi personal baúl del olvido debido a ese empeño por exprimir la gallina de los huevos de oro hasta la más absoluta saciedad para que así de paso, se haga más rico aún al productor de turno. Justo por esto The end of the f**king world , con su más y con sus menos, me ha sabido a maná caído del cielo. Y es que la adaptación del comic de Charles S. Forsman ...

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