Lo cierto es que cualquier persona con una responsabilidad profesional de envergadura, debe tener entre otras, una bien dotada capacidad para leer el futuro lo cual le abrirá el abanico de opciones para anticiparse a los acontecimientos y definir o influir en las próximas tendencias a medio o largo plazo, no hay otra forma de como se debe gestionar los tiempos en los mundos económicos o políticos. Pongamos dos ejemplos de grandes empresas comandadas por personas que cumplen con exactitud milimétrica este precepto, Zara y Mercadona . Los presidentes de estas empresas se anticiparon a una forma de hacer las cosas, y han sido capaces de crear unos modelos que además de hacerles muy ricos han generado un movimiento económico y una industrialización de dos sectores muy importante en una economía tan predispuesta a la burbuja ocasional, sin olvidarnos que en ambos casos se han convertido en referentes para otros muchos a lo largo y ancho del planeta. Esta vez no se cumplió el maldito dicho...