Da igual cuándo se lea este titular. Porque, por desgracia, siempre está vigente. Siempre hay alguien ocupando un lugar que no le corresponde, hablando en nombre de otros sin legitimidad, interfiriendo donde no debería o simplemente apartándose del espacio que debería defender. Y todo esto, lo admito, me resulta agotador. Agota ver cómo se utiliza cualquier causa noble como campo de batalla ideológica. Agota ver cómo el oportunismo contamina el debate. Agota ver cómo nadie, absolutamente nadie, parece estar donde debería estar. Por eso me duele especialmente lo que ha sucedido estos días con La Vuelta a España. Porque el ciclismo representa para mí algo distinto. Es el deporte que más admiro, no solo por su épica, sino por los valores que lo atraviesan: esfuerzo sin atajos, respeto al sacrificio del otro, cultura del compañerismo. Un deporte donde un equipo entero trabaja para que solo uno cruce primero la meta, donde los gregarios son esenciales, donde incluso el derrotado reci...
Por si alguien tenía alguna duda, y las/los había que sí, las mujeres ayer nos dieron un soberano, contundente e histórico ejemplo de movilización, entusiasmo y de un civismo a la altura de nuestros jubilados. Al margen del concepto feminista que ruego alguien se lo explique a alguna ministra y presidenta de comunidad que al parecer tiene una especial fobia a cualquier palabra que termine en "ista", de lo que se trata es de imponer por lo civil o por lo criminal el respeto y el civismo que merecen todas y cada de las mujeres del mundo, hoy en evidente regresión. Aunque la palabra imponer parezca dura e inquisitorial, me temo que no queda otra. Por las buenas y a pesar de los avances en las últimas décadas, no hemos llegado ni de lejos a una situación satisfactoria, eso en el llamado mundo occidental, de los otros mundos que no queremos ver, el problema es sencillamente atroz. Mi sensación es que los comportamientos machistas en todos los órdenes están creciendo en el sect...

