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PUES SÍ, ES REDONDA.



 


PUES SÍ, ES REDONDA.


La misión Artemis II, en su parabólico garbeo hasta los alrededores de la Luna, nos ha deparado la agradable confirmación de que la Tierra, nuestro maltratado planeta, a pesar de todo, es, además de redonda, bella.


En el mundo de antes y ahora más, como esa tradición a la que se aferran los capuchinos machitas de Sagunto, ha sido y es prolijo en las teorías de la conspiración. En estos tiempos nuestros, además de florecer el delirio conspiranoico sobre mil cosas, como una primavera preñada de agua y sol, muchas de ellas se han convertido en un sucedáneo religioso, como la lejía en el mantra que todo lo cura a precio de saldo. Una de las más espantosamente ridículas teorías es la de los «terraplanistas».


El modelo del mundo que estas gentes llegan a creerse es muy simple: un gran plato llano, donde se supone que vivimos todos, en cuyo centro está situado el polo norte y, para no «caernos» —un traspié lo tiene cualquiera—, lo circunda un alto muro de 45 metros de altura, de puro y duro hielo. Con el Polo Norte en el centro y la gran muralla de hielo rodeándonos, la cosa pinta bien para conservar los alimentos y para los fabricantes de ropa de abrigo. Por ahí, en algún lugar del enorme plato-planeta del que no existe ni un condenado mapa, andarán dispersos los océanos, desiertos, las selvas amazónicas y las extensas cordilleras. El que sale peor parado de todo esto es el polo sur, que sencillamente no ha existido nunca.


Como cabe imaginarse, los «terraplanistas» siempre han defendido que las imágenes de la Tierra vistas desde el espacio son falsas de toda falsedad; sin embargo, ellos se niegan a mostrarnos la asombrosa panorámica del muro de hielo que nos separa del abismo, y que solo ellos pueden ver y sentir.


Pero no hace falta darles tanta cera a los «terraplanistas», cuando, a diario, nos meten por los ojos cientos de teorías conspiranoicas los principales medios de comunicación, que parece que le han cogido cierta tirria a contar las noticias tal y como son, sin aditivos ni colorantes.


P.D.Hace unas semanas, Javier Mayor Oreja ha publicado un libreto. «Terraplanismo sobre la vigencia de ETA» en estado puro.


Habrá quien le crea.

Muy de tu rollo

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